Descripción
Perteneciente a la familia de las Lamiáceas, la lavanda se conoce con las denominaciones: lavanda verdadera, lavanda común, lavanda inglesa. Se presenta en forma de pequeño arbusto leñoso y puede llegar a medir hasta 1 m de altura. Sus hojas son lineales, con un tono gris verdoso. Las flores se desarrollan en espigas en la extremidad de largos tallos no ramificados, y toman un color violeta que se vuelve malva en la floración. La lavanda verdadera u officinalis crece principalmente en la Provenza.
Necesita una exposición directa al sol, prefiriendo los suelos fértiles y bien drenados, ya que es muy sensible a los encharcamientos, produciéndoles la muerte. Esta planta es poco exigente en cuanto riego, solo siendo necesario regarlo cuando se seca el sustrato y, sobretodo en verano.






